Estaba cansado de seguir en lo mismo, el reloj se detuvo a la 01:09 a.m. Me sentía solo y simplemente quería alguien que me acompañe durante la noche. No quería una persona que me amara, solo una que me entendiera; yo ya no tenía cabeza ni para pensar en lo que deseaba, en lo que creía. La música comenzó a sonar, era Careless Whispers – The Wham y en vez de animarme me empezó a afectar más todo.
Me sumergí en lo más hondo del abismo y dejé
que la soledad y la tristeza me tomaran y acogieran en su abrazo. Nunca antes
me había sentido tan triste y al mismo tiempo tan alejado de todos. Cree una
máscara lo suficientemente grande para tapar aquel sentimiento que se escurría,
no en lágrimas, pero si en el brillo de mis ojos cada vez que se humedecían.
Con estas palabras me decidí a mezclar poesía
y ensayo, a realizar un búsqueda infructuosa de lo que sentía dentro de mi
corazón. Había encontrado una llave que podía abrir una puerta secreta y oscura
en los más profundo y alejado de cualquier parte del mundo: la reflexión.
Y es que ya no sentía ganas de nada.
-La canción pasó a Every breath you take – The pólice
Me di cuenta de que me había perdido en el
tiempo y si bien muchas veces quise haber nacido en un año completamente
distinto al actual (quería nacer en el pasado) una amiga muy cercana me
preguntó si aún pensaba en ello. Le dije que no, que preferiría nacer en el
futuro, quizá ahí las personas serían más frías, lo suficiente para no
preguntarme: ¿Qué te pasa? ¿Te sientes bien?
Tocaron la puerta de mi cuarto, vivía solo y
era imposible que alguien se metiera a mi casa, más aún con la excesiva
cantidad de broches de seguridad que había decidido poner.
Me levanté de la litera y…
:) me encanto
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